[chilefuturo] Fwd: Una opinión a fondo en la polémica de la Educación.
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- Date: Sun, 6 May 2012 14:14:03 -0400
Una opinión valiosa sobre educación. Tal vez tengamos en el futuro
posibilidad de aplicar en Chile
**
Una opinión
Por Mario Waissbluth
Escribo estas líneas con tristeza en el alma. La demolición de la
educación pública y la profundización de la segregación social son tan
amenazantes para el futuro de nuestro país, que me amarga. Y todo por
unos votitos más. Téngame paciencia ahora. La maniobra del gobierno es
técnicamente compleja y políticamente vistosa. Desenmascararla
requiere cifras y algo de análisis.
El apartheid sudafricano fue una política formal de segregación
racial. Lo que tenemos en Chile es una política sibilina de
segregación escolar por estrato socioeconómico, de pasmosa
efectividad. Tenemos el peor índice de segregación social del MUNDO.
Los hijos de ricos estudian con hijos de ricos, los de clase media con
clase media, los pobres con pobres. No se trata de resultados
escolares, sino del nivel socioeconómico de alumnos que estudian bajo
un mismo techo.
Alguien dirá que no importa. Con tal que cace ratones, no importa el
color del gato. Si lográramos los mismos resultados de calidad en
escuelas de pobres que en escuelas de ricos, ¿qué más da? En primer
lugar, es imposible, ni aunque dobláramos la ya aumentada subvención
preferencial. Está demostrado en todo el mundo que existe el “efecto
par”. Los niños no sólo aprenden de sus profesores, sino también de
sus compañeros. Si todos tienen bajo capital cultural, el nivel de la
clase disminuye y si lo tienen alto, aumenta, con el mismo profesor.
Qué Pasa publicó recién, por 12 años ya, su odioso “Ranking de los
mejores 100 colegios de Chile: establecimientos educacionales de
calidad”. 95 particulares, 2 subvencionados y 3 municipales.
Mensualidades desde $485.000 a $125.000.
Lo que la gente no sabe -y es comprensible que no sepa- es lo que
pasaría si todos los niños del Grange, Everest o Cordillera, los tres
primeros lugares, con promedio PSU de 695 (para lo cual muchos suelen
contratar un caro preuniversitario), fueran transportados diariamente
en un bus a tres escuelas de La Pintana, con promedio PSU de 400, y a
la inversa, los niños de La Pintana fueran transportados a estas
escuelas del barrio alto. En este experimento, los profesores, libros
y planes de estudio quedan en su lugar de origen. Transportamos sólo
niños.
Con el tiempo, los niños de La Pintana, ahora educados en el barrio
alto, no mejorarán su PSU más allá de 30 ó 40 puntos, y los chicos del
barrio alto no empeorarán su PSU en más de 30 ó 40 puntos. Ese es el
“valor agregado” que están agregando las escuelas municipales y los
colegios particulares, y no difiere demasiado entre ellos.
Dirá que estoy loco. Mejor dígaselo al hoy ministro Harald Beyer,
pues él hizo los estudios de correlación entre rendimiento escolar y
nivel socioeconómico de los alumnos. Si no le cree ni a Beyer ni a mí,
vea el test de PISA. La diferencia en Chile entre colegios
particulares y públicos es de 50 puntos (lo cual es mucho en esa
escala). Sin embargo, cuando PISA ajusta por el nivel socioeconómico
del promedio de los alumnos de la escuela, la diferencia se reduce a
20 puntos. Y si además ajusta por el nivel socioeconómico de los
compañeros de aula del alumno, la diferencia disminuye a 2 puntos.
Los padres al pagar $300 mil o un copago en escuelas subvencionadas
de $10 ó $60 mil mensuales, no están “comprando una mejor calidad
académica”, sino mejores compañeros, desde el punto de vista del
capital cultural y las redes sociales de sus familias.
Es comprensible que un padre, si tiene dinero, quiera hacer esto,
pues le va a mejorar los resultados y las redes sociales a su hijo.
Hace muchos años, cuando yo no tenía idea de política educativa, hice
lo mismo y egoístamente lo volvería a hacer. Pero dejemos en claro que
el apoderado no está comprando “una mejor escuela”. Calefacción y
piscina temperada, eso sí. Calidad académica y mejores profesores,
lamento informar que las estadísticas dicen lo contrario.
El mito de que las escuelas particulares son “mejores” que las
públicas es una mentira deliberada. Para ser más precisos, ajustado
por nivel socioeconómico, son 2 puntos en el test de PISA y 5 puntos
de SIMCE, es decir, la nada, y eso sin tomar en cuenta las prácticas
informales o formales de selección de alumnos de muchas particulares.
Tampoco hay evidencia de que las escuelas con copago de los padres,
con más recursos por alumno, tengan mejores resultados que las sin
copago.
Otra cosa muy diferente a las decisiones individuales y comprensibles
de los apoderados son las políticas públicas. ¿Conviene que los
escolares se segreguen de acuerdo a nivel socioeconómico? No,
respuesta definitiva. No hay países desarrollados con elevada
segregación social en la escuela que a la vez tengan buenos resultados
en el test de PISA o elevado ingreso per capita. Segregación escolar,
inequidad de ingresos y desarrollo socioeconómico van de la mano.
Aparte de estos datos duros, las consecuencias sociales son aún
peores.
En universidades “cota mil” los pobres no entran ni por casualidad.
Aun en las universidades de Chile o Católica, algo más meritocráticas,
el fenómeno es evidente. Los escasos hijos de la clase baja que
lograron ingresar se juntan entre ellos, los de clase media entre
ellos, y los del barrio alto se vienen juntos en 4x4 desde Las Condes.
La segregación viene impresa en su ADN escolar. Al llegar a una
empresa, el fenómeno persiste. El 50% de los gerentes generales de las
empresas más grandes de Chile proviene de cinco colegios privados
católicos del barrio alto. ¿Podemos tener un futuro armónico como país
desarrollado, respetuoso de la diversidad, tolerante con los
extranjeros, sin odios de clase, sin gente reclamando en las calles,
en este contexto? No, y por eso estoy con el alma adolorida.
¿Cómo llegamos hasta aquí y para dónde vamos? Chile ha sido muy
segregado en lo social, racial y geográfico, por 500 años. La pregunta
clave es si acaso el sistema educativo está haciendo algo por mejorar
o empeorar las cosas. Claramente las empeora, y los estudios lo
demuestran. La segregación escolar es peor que la de barrios.
La mayoría de los caros colegios particulares no da becas para
“roteques”. Si son “buena onda” ayudan a una escuela pobre, pero
separadita. La guinda de la torta lo puso la Concertación inventando
el “financiamiento compartido”: el derecho de colegios particulares
subvencionados, con o sin fines de lucro, de cobrar un copago de hasta
60 mil pesos (aunque el promedio anda por los $15 mil). La política
pública perfecta… para profundizar la segregación. De libro de texto.
A los padres les conviene (a mí también) poner a sus hijos en
escuelas con compañeros de clase social más elevada, por el “efecto
par” y por las redes sociales que están comprando. Así, esto quedó
como torta de mil hojas. Los hijos de los que pueden pagar $400 mil
mensuales estudian con hijos de los que pueden pagar $400 mil, los de
$60 mil con los de $60 mil, los de $10 mil con los de $10 mil, los de
$0… con los de $0. Estos últimos son aproximadamente el 80% de los
alumnos.
Por cierto, no tengo nada contra la educación particular
subvencionada. La diversidad es buena, aunque es inaceptable que no
haya una oferta de educación pública de buena calidad en todos los
barrios. Sin embargo, cabe mencionar que en los únicos dos países
exitosos con este tipo de sistema aplicado masivamente, como Holanda y
Bélgica, todas son por ley escuelas sin fines de lucro que no pueden
exigir copago, este es voluntario. La nómina de los profesores la paga
centralmente el estado. Pequeños detalles.
Me trastorné al borde de la depresión cuando el Presidente Piñera
anunció su “subsidio para la clase media”, que una vez estudiada la
letra chica, suena inocente. Serán hasta $100.000 anuales de descuento
del impuesto a la renta por gastos privados en educación, para
contribuyentes que declaren un ingreso tributario mensual de hasta
$1.5 millones. Si el padre y la madre trabajan, podrán ser dos
descuentos para dos hijos. Esta medida beneficiará en realidad a unas
500 mil personas y no el millón y medio anunciado, entre otras cosas
porque muchos de estos pagan menos de $5 mil mensuales de impuesto, y
además no todos tienen hijos en edad escolar, pero no me voy a pelear
por esta cifra. Lo notable son los cerca de 7 millones de
contribuyentes que NO serán beneficiados porque no les alcanza para
pagar impuesto a la renta.
Bueno, dirán algunos. ¿Y qué más da? Diez mil pesitos mensuales para
gente de clase media. En realidad, si definiéramos como “clase media”
a la gente que está “en la mitad” de los ingresos per cápita, a
ninguno le chorrearía. Digamos entonces, semánticamente, que en la
pésima distribución de ingresos de Chile los beneficiados serán “de
clase media alta”, por muy apretados que estén en sus bolsillos, lo
cual es cierto.
¿Y qué importa? Total, la Concertación hizo la misma martingala con
créditos hipotecarios para la “clase media alta”, comprando así votos
demagógicamente. Lo lamento pero sí importa, y mucho. El actual
gobierno -que ha hecho otras cosas buenas por la educación- está
también “comprando” votos por un mendrugo y de pasada está
profundizando el mecanismo de financiamiento compartido, esta feroz
herramienta de segregación social, y por supuesto está perjudicando la
ya alicaída educación pública. Además, está favoreciendo a escuelas
particulares subvencionadas con fines de lucro, muchas de las cuales
se verán tentadas de subir la matrícula en unos $5 ó $10 mil que al
fin y al cabo ni le van a doler a los padres, pues van a permitir una
mejor selección social y aspiracional. Mil alumnos a 10 lucas
mensuales, son $100 millones anuales más de utilidades para pagar la
gasolina del 4x4 del sostenedor.
Si quisiéramos ir en la dirección correcta, lo único que cabe es
aumentar la subvención general para todas las escuelas, y eliminar
progresivamente el financiamiento compartido. Asimismo, habría que
quitarle la autorización a toda escuela particular pagada o jardín
infantil que no le dé becas al menos a un 25% de alumnos de bajos
ingresos, para evitar el “efecto Machuca”. Es eso o apartheid para
siempre. No me gusta vivir en un país así, ni se lo deseo a mis
nietos.
.
__,_._,___
--
Carlos Contreras, presidente
Club Científico de Peñalolén, Santiago, CHILE
http://www.clubcientifico.cl
fonos: 562-7691307 09-2114827
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